sábado, 18 de julio de 2020

Mercedes Roffé - Seis poemas



Mercedes Roffé - El Telégrafo Luminoso - Blog de poesía
Mercedes Roffé


La noche y las palabras
 
 
A la luz de las velas
las palabras
iban perdiendo toda realidad,
ese poco de peso que arrastran en sus ruedos
como cuelgan de las eses
de hierro las reses y sus moscas.
Fabulación
—casi una mentira
el tintineo ramplón de la hojalata
adulador del vacío.
Mascarada
—casi una mentira
Anillos de humo como almas
se llevan el aliento
de un entusiasmo exangüe
sin voz y sin ayer.
Niebla
polvo
nada
Lo volátil.
¿Cómo sostenerse
                        en la ignominia?
 
La inanidad de decir
solo palabras
mar     bigote     bingo     azul     campos     cuevas
    aros        libros     desayuno
                                                         tren
                                                                          espada
 
Nada es nada
Apretarse los ojos hasta
que el azul
colme el vientre del vaso.
—Toma, bebe.
Y brindemos por todo. Y dale
el crédito al silencio. Toma,
ahí lo tienes.
La inanidad de decir
solo palabras
cuna     ensanche     tribu     césped     tuna
                                                                 zanja colofón
 
Un hueco
aventado
por la gimnasia feliz del pronunciar
el eco de un pasado
—el coletazo final
del corvo
    contra la arena reseca.
Agallas
Tener agallas
Sostengámonos
    en la ilusión de LA LUZ
las palabras
morirán lejos
acaso en el recodo
donde el deseo abraza a la memoria
ante el mirar sonámbulo de un otro
            displicente o mordaz.
—No hay trama —dije—.
No hay intriga ni final.
Solo el regreso. No hay
andamiaje posible. La noche
sin embargo
se sostiene.
Contra toda gravedad, la noche
se sostiene.
Inevitablemente
                          se sostiene.
 
De “La noche y las palabras” (1996)



*** 

Plegaria 

Llámese vida 
o mártir 
o dejo 
o tejido 
o piélago 
o ruinas 
o ciérrase 
o cuna 
o lo
desesperado / oscuro 
o trenzas 
o pampa 
o acabarse 

Llámese 
grietas 
lajas 
carmesí 
cirio o cardumen 
susurro o crimen 
o hace 
o día    danza o sima 
sueño o combate 

PROVEEDME 
PROVEEDME 

no es sólo             la belleza


se aquieta 
se aquieta 
la tarde 

se arrodilla. 

De “La ópera fantasma” (2005)


***
 
Duélete de los pájaros. A cada cual lo abandonó algún
regazo. Cada cual ha fundado un nido por despecho.

--

Algo de más y algo de menos. (Tanta nada.) Tanta
desazón o descorazonamiento. Nos creímos todo,
compramos todo, probamos todo, engullimos todo.
Representamos todos los papeles a la perfección. ¿Alguna
forma más burda de fe o de extremismo? ¿Mayor
ingenuidad o devoción? ¿Mayor resentimiento,
mayor ira? ¿Más exquisitamente retorcida expresión
de amor?
Y cuando el remezón no alcanza, o no abrasa… «Yo
ya no…».

--

La escena tan temida —finalmente—
está teniendo lugar. Allí, siempre, del otro lado. No hay
justicia poética. ¿Quién narra, si la hay? ¿O era éste el
deseo? La expectativa ¿de qué audiencia? El soñador
que sueña la pesadilla ¿qué se desea? Si toda la Comedia
es solo el andamiaje del carro de Beatrice, si el imperio
de Adriano no es más que la medida del solipsismo suicida
de un esclavo ¿será el desasosiego la vara que mide
la liberación? ¿el sueño la medida de la luz que se hace
al despertar? Descubrir que aquello que en la trama
era el lugar de la sospecha, no era más que el recurso
—el más flagrante— puesto allí para ocultar el resto
del absurdo.
La escena tan temida sigue teniendo lugar.
Irremisiblemente.
Tener miedo y saber, soñar y despertar no son
actos puntuales.

 
De ”Memorial de agravios o De las cosas
que han pasado en esta tierra” (2002)


 
***

De todos modos
si de algo puedo estar segura
es de que el maestro no me amará por esto
Me repudiará, lo sé
                            lo sé
Y ni siquiera lloraré amargamente
Y ni siquiera podré fingir llorar por eso en una
noche de insomnio

 
Lo sé:
tomará café conmigo
mirará el borde de la camisa tratando de ver
                                                        palpar
                                                ignorar
                                no-distraerse

 
Él, el maestro
no me amará jamás
Menos aún después de esto 
 
Contentaré apenas a las niñas llorosas,
        abandonadas, tontas,
        deseables hasta la estupidez
 
Pero él, el maestro
No me amará jamás
Menos aún ahora
 
Ellas, en cambio, me nombrarán
                                    me mirarán
        tratarán aun de no mirar y de callar mi nombre
                                    en vano
fascinadas
y acaso dejen caer una gota de baba destinada a más altos fines
en el riguroso hueco entre el corpiño y la piel
 
Pero él, el maestro
no me amará jamás
Mucho menos aún
                                después de esto 

De "Cámara baja" (1987)


MERCEDES ROFFÉ Poeta y editora argentina. Desde 1995 vive en la ciuad de Nueva York. Sus libros se publicaron en España y distintos países de Latinoamérica y, en traducción, en Italia, Quebec, Rumania, Francia, Brasil, Inglaterra y Estados Unidos. Su poemario La ópera fantasma (Madrid/México, Vaso Roto, 2012) fue elegido uno de los mejores libros del año por dos prestigiosos periódicos mexicanos. La editorial Monte Ávila publicó en 2018 una antología de su obra titulada Mansión nocturna. Ese mismo año la Editorial Excursiones publica en Buenos Aires el libro de micro-ensayos, Glosa continua. Ensayos de poética. En 2019 la editorial Palabrava, de Santa Fe, incluye en su colección Anamnesis el libro Otras lenguas, con fotografías de Roffé y poemas de Inés Aráoz. Desde 1998 dirige el sello Ediciones Pen Press (www.edicionespenpress.com). Desde el 2018 dirige el ciclo de retrospectivas de poesía y artes visuales Talking Poetics / Hablando de Poética, en la New York Public Library. Ha recibido las becas John Simon Guggenheim (2001) y Civitella Ranieri (2012).  


martes, 14 de julio de 2020

Raúl Gustavo Aguirre - Ocho poemas


de sibilas y pitias: raúl gustavo aguirre. juego de naipes y otros ...
El poeta Raúl Gustavo Aguirre


5

Siempre se servirá la poesía de esa alianza impenetrable entre la confusión de un hombre y la presencia de un niño.

8

La magia de la existencia es enorme. La tarea del lenguaje es revelarla, no sustituirla. 

48

Indiferente a la intimación de la certeza que lo circunda, el poeta tiende sus redes a esa ausencia que le impide descansar. Las redes vuelven sin nada pero las cuerdas están rotas.
 

De "Cuaderno de notas"  (1957) 


 
En amor sostenida 

IX 

húmedo y suave en tu imagen caía el trópico 
como una rosa en el idioma de los pájaros 

eres un cuerpo de azucena que se reclina sobre un cuerpo 
todavía increado 
una mano que extiende su ternura 
en el siempre de un aire sin contacto 

tu música ha mordido las espaldas del cielo 
mi soledad de cuarzo 

De "Cuerpo del horizonte" (1951) 
 

Poema de mi muerte
 
Oscurecido voy
a manos de la muerte.

Nada le llevo, nada
arrancado a este sol, a estas arenas
o cuidadosamente
guardado para mí, para después.

Haber estado en el amor.
Haber mirado ríos, rostros, cielos.
Haber hablado con los otros
y haber hablado a solas.
Haber seguido haciendo
cuando ya no importaba.

Oh, no tengo de mi más que unas pocas
referencias efímeras.
No sé de dónde vengo, qué papeles
registraron mi nombre, ya olvidados
qué historias sucedieron
o qué preguntas hice.

Y si había en mi vida
algo que fuera eterno
tal vez lo di, tal vez se me perdió.
 
 
De "La estrella fugaz" (1984)

Observación: el primer poema que aparece en "El tiempo de la rosa", primer libro de Raúl Gustavo Aguirre (1945), está titulado como este poema. Una lectura comparativa arrojará elementos para suponer que se trata del mismo, con no sólo 39 años de diferencia, sino con un medido trabajo de corrección a un poema que, ya en su versión original, poseía una contundencia y precisión característicos del poeta.

 

Sobrevivo: qué honor, qué paciencia, qué espanto. 
 
De "Delimitaciones" (1976) 

 
                                                                  
                    Todo
 

¿Es porque a la habilidad del infierno le ha sucedido una mirada de agua dulce, que ha podido ocurrir este palacio de piedras preciosas y de ruinas? 

Si entras, perderás tu furor. Te matarán dejándote estar allí. 

Maravillado, maravillado, arroja también esta belleza al fuego que te muerde. 

 --   

El telégrafo luminoso 

 
Me hace feliz ver en la noche los destellos de un poema en los limites del universo que acabo de abandonar. Entiendo que todo lo que amé sigue viviendo, y eso me basta. 
 
 De "Antología" (1978)

 


Raúl Gustavo Aguirre (Buenos Aires, 1927-1983) fue un poeta, traductor, ensayista y crítico literario. Fundador junto con Edgar Bayley en 1950 de la revista literaria Poesía Buenos Aires.  En su obra podemos encontrar: El tiempo de la rosa (1945), Cuerpo del horizonte (1951), La danza nupcial (1954), Cuadernos de notas (1957), Redes y violencias (1958), Alguna memoria (1960), Señales de vida (1962), Poemas no reunidos en libro (1963), La piedra movediza (1968), El amor vencerá (1971), Antología (1978), Aventura en la noche (escrito en 1960 y publicado recién en 1978, con dibujos de Libero Badii), La estrella fugaz (1984), Asteroides (1999). 

sábado, 11 de julio de 2020

Teresa Arijón - Cinco poemas



Teresa Arijón - El Telégrafo Luminoso

Crédito: MALBA





•)

como un pájaro asido a los límites del cielo
—el cielo que fuera la conciencia infinita—
                                                                busco el olvido.

debo tocar la noche,
oscura llamarada de otra luz.


el tacto querrá hacerme revivir de este silencio.
el tacto querrá que yo no me deshaga.

                                         pero ¿quién me dará la punta de sus dedos?

De "Alibí" (1995)


•)

agua de rey /
agua bendita /
agua que bautiza los cabellos /
agua limpia de río en la pata del hurón salvaje /
agua mansa del cielo /
apartame de la cifra del veneno /
alejame del olor penetrante del veneno /
que hostiga y roe las entrañas de la rata /
apartame de su destino /
de flecha /
que no dará en el blanco /
porque nunca hubo blanco /


sólo henares cautivos del sol /
y galpones repletos /
de granos dorados después de la cosecha /


sólo el festín inocente de quien no pidió
ni le fue concedido.

         De “Salvados por el fuego” (inédito en Ostraca, 2018)






Lawrence Ferlinghetti

Dice que envejece y que percibe
que la vida se muerde la cola,
ouroboros en la frágil insistencia de la luz.
Dice que envejece y ya no compite
por el limbo inmortal de las palabras
y que ahora, bajo la piel rugosa y las alas
que el viento abrió en sus ojos,
el único desafío es el cielo.
Dice que envejece y que no ignora
que las puertas se cierran y se abren con rítmico abatimiento.
Que va a leer lo que no sabe en el caparazón de una tortuga,
en la constelación salvaje que alumbra la pampa salvaje,
en el sonido que el cielo se traga
y devuelve en ecos.
Dice que el poeta es un pescador
para quien el cielo está despejado
aun si está cubierto.
De “Poemas y animales sueltos” (2005)




•)

La palabra es violencia —
violencia del sol que cae a pico sobre el monte,
curioso monte de piedras serpentinas y feroces
que dicen levantado por el hombre.
Violencia del hombre sobre el camino polvoriento
que violentos atraviesan camiones volcadores —
sobre las carreteras grisplata de tan negras
bajo esta luz cortante que todo lo define
y nada deja ver.


---


II

Dejamos atrás horas y horas,
el derroche de un mundo —
muda memoria de
un pasado que pasó
y sonríe desde una foto,
como si supiera.

 Poemas de “Escrito en Mojácar y Último poema de amor” en “OS“ (2008)








Teresa Arijón (Buenos Aires, 1960) es una poeta, traductora y editora argentina. Premio Konex 2014. Publicó: La escrita (1988), Alibí (1995), Orang-utans (2000, con Bárbara Belloc), Poemas y animales sueltos (2005), Os (2008), y Óstraca (2011, poesía reunida). También otros títulos; Teoría del cielo (1992, con Arturo Carrera), El libro de las criaturas que duermen a nuestro lado (1997), Puentes/Pontes (2003, primera antología bilingüe de poesía argentina y brasileña contemporánea), El perro continuo (2009, con Manuel Hermelo), Otra línea de fuego (2009, quince poetas brasileñas ultracontemporáneas) y Teoría y práctica de la tragedia (2012). Tradujo a: Daniel Defoe, P. D. James, Alexander Baron, Ivy Compton-Burnett, Virginia Woolf, Clarice Lispector, Hilda Hilst, Rubem Fonseca , Ana Cristina Cesar, Waly Salomão, Hélio Oiticica, Oscar Niemeyer, Armando Freitas Filho y Ferreira Gullar, entre otros. Desde 2013 codirige, con Barbara Belloc, la colección Nomadismos de pensamiento brasileño.

Jotaele Andrade - Cuatro poemas

  Jotaele Andrade  III y ahora es hora de saber  qué es el factor equis  dije  cuando crucé a mi padre  y padre  le dije  qué es el equis fa...